El problema

La agricultura representó en el año 2005 una emisión estimada de 5,1 a 6,1 GtCO2-eq/año, es decir, el 12,1% del total de las emisiones antropogénicas mundiales de gases con efecto invernadero. De las emisiones antropogénicas mundiales, la agricultura representa el 60% de N2O y alrededor del 50% de CH4. A nivel mundial, las emisiones de CH4 y N2O asociadas a la actividad agraria se han incrementado en casi un 17% entre 1990 y 2005, lo que supone un incremento promedio anual de emisiones de 60 MtCO2-eq/año.

El metano es el segundo gas con efecto invernadero más importante. Una vez en la atmósfera, el metano permanece en ella durante 9-15 años. Además, en un periodo de tiempo de 100 años el metano es 21 veces más efectivo que el CO2 reteniendo calor en la atmósfera. De hecho, en un informe publicado por la FAO se indica que el sector ganadero genera más gases con efecto invernadero que el sector del transporte.

En términos generales el sector ganadero es la fuente más importante de emisiones de gases con efecto invernadero de origen antropogénico. Los rumiantes producen una cantidad importante de metano como consecuencia del proceso de fermentación que sucede en su tracto digestivo. Estas emisiones de metano suponen el 37% de las emisiones de metano de origen antropogénico.